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jueves, 11 de febrero de 2016

¿Es la lengua el castigo del cuerpo?


Últimamente le he estado dando vueltas a esta frase, discutiéndola con mi hermano y de verdad creo que no hay nada más certero en esta vida, simplemente es la realidad…

Hace unos años en una entrevista que le hacían a la animadora venezolana Maite Delgado ella dijo algo como:

“Cuando era pequeña mi mamá hacia muchas arepas, en el desayuno, almuerzo, cena, yo decía hasta cuando las arepas y ahora que no está lo daría todo por volver a comer una de sus arepas”.

(Tal vez las palabras no sean exactas pero se acerca).

Algo similar me sucede actualmente, para nadie es un secreto la situación por la cual lastimosamente transita mi país Venezuela, la escases de alimento es algo muy grave y cada día que pasa  empeora, cuando digo que algo similar sucede conmigo porque hace tiempo era privilegiada (en ese momento no lo veía así) mi papá trabajó en un colegio que tenía un comedor hasta el año pasado, durante los años que él estuvo ahí traía comida, no la robaba ni la sacaba sin permiso, todo lo contrario se la regalaban, esto sucedía porque sobraba comida en “cantidades industriales”, mi papá traía a diario pollo, carne de todo tipo, jugos, verduras, frutas y chucherías… En un momento dado no teníamos dónde guardar la comida entonces le pedíamos a los vecinos que la guardaran y regalábamos también.

Recuerdo que le decíamos a mi papá que no era necesario que trajera tanta comida, pero él es una persona exagerada y nunca era suficiente, supongo que por cosas vividas en su infancia tendría miedo de que algún día nos quedáramos sin comida. Otra cosa que se me viene a la mente es que cuando mi mamá cocinaba el almuerzo la opción más rápida (porque ella siempre anda en un corre corre) era hacer pechuga de pollo o atún, pasa que comíamos casi todos los días pollo o atún, yo amo el pollo y atún, pero comerlo todos los días cansa, en medio de mi rebeldía de adolescente me quejaba, mi hermano y yo estábamos obstinados de comer eso, sin darme cuenta que tenemos que agradecer lo que tenemos porque hoy hay mañana no sabremos, claro yo no entendía nada, mucho menos iba a pensar que mi país llegaría a esta situación.

Actualmente tengo como 5 meses sin comer pollo, la verdad es que lo extraño, el precio del atún es extremadamente alto, se hace un esfuerzo para comprar unas 2 latas pequeñas que en mi casa solo duran una comida, tarde me doy cuenta de lo bendecidos que éramos antes.

Yo creo que de las crisis siempre queda algo bueno, sí, tengo miedo de que la situación siga empeorando, pero tengo más miedo de que tanto mi familia como yo no hagamos nada para afrontar la crisis, sea como sea, algo tenemos que hacer para lograr surgir.

Esto sólo me ha puesto a pensar de cuantas cosas buenas nos suceden en la vida, cuantas personas maravillosas tenemos a nuestro lado y por alguna razón las ignoramos, perdemos momento o dejamos de hacer algo, no le agradecemos a la vida, a el universo o a nuestro Dios que podemos respirar, ver, caminar o el simple hecho de estar con las personas que amamos todos los días y entonces cuando el tiempo pasa, cuando la situación cambia, nos lamentamos, quisiéramos regresar el tiempo, pero eso no es posible, luego nos deprimimos y nos da rabia con nosotros mismos, por eso tenemos que luchar por vivir más el presente y ser más agradecidos, con todos, desde el señor que barre hasta el médico que nos atiende. Agradezco mi salud y la de mis familiares, también la situación que tengo actualmente, porque definitivamente podría ser peor, siempre podría ser peor.


Por cierto la historia de Maite Delgado se la debo a mi mamá, que me la ha recordado constantemente.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Para Mi Mejor Amiga

Querida amiga de toda la vida, has estado ahí siempre, así no te vea sé que estás, hemos superado todos los obstáculos que la vida nos ha puesto, cuando éramos muy pequeñas planificamos nuestras vidas y el plan era estar juntas siempre, pero en un lapso de 10 años todo ha salido diferente para las dos, pese a esto agradezco a el destino seguir teniéndote a mi lado porque no concibo mi vida sin ti ya que como siempre te digo “eres la hermana que mis padres no me dieron”.  Cuando estoy muy mal y pienso que Dios ha sido malo e injusto conmigo, hago como una especie de meditación, me siento a recordar las cosas buenas que me han pasado y aunque no son muchas, son los pilares fundamentales en mi vida en otras palabras mi columna vertebral, y bueno el hecho es que tu estás en ellas y estarás ahí siempre.

Tú estuviste ahí cuando lloré por muertes y enfermedades de personas cercanas, me secaste las lágrimas y me prestaste tu almohada para llorar. Sin pedirlo y sin darme cuenta tu familia me abrió un hueco en la mesa, me hacen sentir tan tranquila y segura como mi propia familia, nunca dudaste en contarme tus secretos más recónditos porque te sentías perturbada y te querías desahogar, tampoco has dudado en defenderme cuando he estado sola e indefensa.

Amiga, hermana, no sé qué haría yo sin ti, cuando algo me falta, cuando no sé la respuesta, cuando me siento sola y tengo dudas, estas ahí, me sacas adelante, con tus palabras me aclaras el camino.  Somos tan distintas en casi todo, que todavía no comprendo cómo es que no nos hemos peleado, gracias por hacerme ver el mundo de otra forma a través de ti un poco más sencillo. Gracias también por prestarme tu casa para arreglarme cuando salíamos de fiesta, por prestarme tu maquillaje, por obligar a tu papá a llevarme a casa para que no me pase nada y sobre todo por abrirme los ojos, por poner mis pies sobre la tierra, subir mi autoestima y hacerme ver que soy más que la opinión de otros.

Tengo tanto por agradecerte, yo sólo deseo ser lo suficientemente buena para ti y que la vida no nos separe, porque como ves dos días sin hablarnos ya es suficiente drama.

Iré hasta el fin del mundo si me necesitas, haré todo lo posible por lograr tu felicidad mientras pueda. Aplaudiré cada logro que sigas teniendo y sacaré lo bueno de cada derrota, tú y tu familia seguirán en mis oraciones, ustedes se merecen lo mejor de este mundo.

No me gusta escuchar que las amistades no son para siempre, soy consciente que todo en esta vida tiene un principio y un fin, pero si tuviese la potestad de cambiar esto solamente en mi vida, pediría que estuvieses a mi lado para siempre, aunque inevitablemente ya formamos parte la una de la otra.

Hermana siempre te he querido y siempre te voy a querer, nuestra amistad es una prioridad por lo menos para mí y sea donde sea que estemos  le agradeceré a la vida por hacer que nuestros caminos se cruzaran y a nuestros padres por inscribirnos hace algunos años en el mismo colegio.


Tú mejor amiga, hermana que te ama.