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jueves, 17 de diciembre de 2015

Soy un fenomeno

A veces me siento así, creo que vivo bajo la sombra de lo común, no me imaginen como un monstruo, yo soy como una Miss Venezuela, pero sinceramente esa es mi sensación  cada vez que comienzo a conocer a alguien sea hombre o mujer, debido a que todos en la actualidad esperan escuchar las mismas respuestas y cuando vienen conmigo se sorprenden…

-¿Tienes novio?
-No y no he tenido.

En resumidas palabras se quedan en shock, “una mujer de 19 años con estas características debe ser un fenómeno” eso es lo que leo en sus caras de sorpresas, el asunto empeora cuando se enteran que no bebo alcohol ni he tenido sexo, y no, tampoco soy ni pretendo ser una monja. Para mí sería muy fácil decir que si, de esta manera me evitaría dar explicaciones y no tendría que ver esas caras tan feas que ponen, yo podría  tomar alcohol y después pasar horas vomitándolo o hablar sobre temas de los que no tengo ni la menor idea, pero no voy a mentir, esta es mi forma de ser y de existir, así he vivido, contra la corriente y soy feliz.

He rumbiado y me lo he disfrutado, aprendí a superar los prejuicios que tienen o pueden tener los demás sobre mi y créanme cuando digo que años atrás deje de hacer o decir muchas cosas por esto, me he divertido como nadie y me he reído con los mejores amigos que la vida me pudo dar en estos años.

Me enamore de la manera más inocente y es lo más dulce que me ha pasado en mi vida, deseo con muchas ganas volver a sentir algo parecido a aquella ilusión, también he bebido alcohol pero no en exceso, no me gusta mucho y su ausencia  no es limitación de diversión para mí.


No traten de cambiar la forma de vivir de los demás, muchas personas hablan conmigo insinuando que estoy haciendo las cosas mal,  no es así porque es mi forma de vivir, no miren a la gente como si fuesen unos “fenómenos” solo porque no comparte los mismo gustos o costumbres, acostúmbrense a la diversidad y dejen de juzgar, si la otra persona es feliz déjenla tranquila, no sabemos qué puede pasar por su mente o vida, tengamos muy presente que una palabra y un gesto en ocasiones pueden ser muy buenas o muy malas.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Sobre vivir y ser felices

En el mundo en el que vivimos es muy difícil entender que el precio de las cosas, lo material o la belleza física no es lo más importante, sé que es muy agradable tener un carro nuevo o un cuerpo como el de Megan Fox, pero ¿eso lo es todo? Mi firme respuesta es NO y suena a cliché pero es la verdad, una verdad que por estos tiempos es difícil de comprender.

Recuerdo que hace unos pocos años yo no tenía ni celular ni computadora y mis amigas me decían “¿Cómo puedes vivir? Yo estoy sin celular por una semana y me vuelvo loca” Creo que gracias a eso he logrado asimilar un poco más fácil la idea de que unas cuantas cosas no te hacen mejor persona y tampoco te ayudan a vivir más o mejor. He disfrutado con lo poco o mucho que he tenido.

Cuando  era niña y adolescente le reprochaba a mis padres que no me dieran todo lo que mis amigas tenían, a esa edad es difícil de entender ciertas cosas.  Pero años más tarde un episodio en mi vida cambio totalmente mi perspectiva, un familiar muy importante para mí se enfermo, en medio de ese laberinto sin salida en que me vi durante algunos años comencé a valorar las cosas que te hacen una mejor persona, no digo ”gracias a esa enfermedad cambie” porque si pudiera reescribir el pasado eliminaría ese momento, pero  si es cierto que a veces tiene que pasar lo peor para lograr comprender que una simple sonrisa o un abrazo lo es todo, sin importar de quien venga, mantener nuestra mente tranquila , tener fe y esperanza nos ayudaran a vivir mejor.

Una vez la que era mi mejor amiga me dijo “tú te quejas pero por lo menos tienes a tu mamá y a tu papá, los míos o no están o están ocupados” ella lo tenía todo, pero sus padres trabajaban mucho y escasamente le dedicaban algo de tiempo, no digo que no la querían pero para mí eso no es tener una familia, ella estaba sola la mayor parte del tiempo; yo por mi parte no tenía ni la mitad de las cosas que ella tenía, pero mis padres estaban ahí, cada momento, cada pequeño viaje que podíamos hacer lo disfrutábamos al máximo porque no se sabía cuando se pudiera repetir, fui muy afortunada aunque en su momento no lo vi y no tienen idea de cuánto me arrepiento.

No pido que vivan bajo un puente o coman pan todos los días, tampoco que se sienten a rezar esperando que todo caiga del cielo, pido que vivan, porque cuando morimos no nos llevamos nada y los que se quedan aquí nos recordaran por los momentos compartidos o quizás no, porque “hemos estado muy ocupados haciendo dinero” no debemos convertirnos en robots, tampoco hacer cosas esperando la aprobación de medio mundo, debemos hacer lo que nos haga feliz y le traiga tranquilidad a nuestro espíritu.


Demos las GRACIAS por cada cosa, por muy insignificante que parezca ser, trabajemos en ser mejores seres humanos, por nosotros mismos y por el que de momento se encuentre a nuestro lado… Eso me ha hecho feliz y es lo que me hace feliz en este momento.


lunes, 30 de noviembre de 2015

Querida ex-amiga

Hola, he ensayado muchas veces como escribirte una carta, nunca lo hice y nunca lo haré, me conociste muy bien, sabes que tengo un orgullo más grande que yo y que la palabra "disculpa" no es lo primero que salga de mi cuando cometo un error. Claramente nuestra amistad termino por mi culpa, éramos unas niñas y no sabía lo que te decía o hacía, aun así en el fondo de mi corazón asumo mi responsabilidad y espero poder decirte esto algún día, aunque sea sólo con una mirada.

Hoy cuando te veo estas feliz (asumo que eres feliz) tienes nuevas amigas a las que sin duda consideras tus "mejores amigas" ellas te cuidan y hacen reír, y creo que te lo mereces, porque mas allá de la frivolidad que te ha acompañado durante toda la vida, eres una excelente persona, los años que te tuve a mi lado fui afortunada y es que sinceramente eres una buena compañía... Mis recuerdos más sagrados son los de mi infancia y tú vas incluida en todos, recuerdo como las puertas de nuestros hogares estaban abiertas de par en par para cuando lo necesitáramos y nuestras familias nos trataban como si fuésemos una más.

A diario no me dejo de preguntar ¿cómo amaneciste? porque somos humanos y tenemos problemas ¿cómo va tu relación? sé que ese chico de hermosos ojos es tu primer novio, también sé que hace poco terminaron y a los días volvieron ¿lo amas? ¿cómo te sientes con él? por si te lo preguntas, no tengo novio... Cuando éramos niñas dibujábamos y pintábamos mucho, me decías que querías ser diseñadora de moda o de interiores, yo en cambio nunca he tenido muy claro que quiero estudiar, de hecho todavía lo estoy averiguando, pero tú ¿cambiaste de opinión?¿odontología es una opción para ti? ¿tienes algún plan o meta en la vida? 

Y continúo con las preguntas ¿cómo va el matrimonio de tu hermana favorita? ¿cómo están tus sobrinos? ¿cómo está tu familia? veo que tus padres están un poco cambiados, más gordos, probablemente sea resultado de la vida sedentaria que llevan y de la adicción a el cigarrillo que tan difícil se les había hecho superar, les deseo mucha salud.


Te ves hermosa, pero creo que fue un gran error que te pintaras el cabello, si hubiese estado allí te abría insistido en que no lo hicieras y probablemente me hubieses hecho caso, tienes una voz linda, cantas bien y como siempre vas de punta en blanco. Me preocupo por ti porque me preocupo por todos y aunque no dejo de pensar en lo que hubiese pasado si siguiéramos siendo amigas, yo creo firmemente en que todo pasa por algo y es que hoy ambas somos felices (asumo que eres feliz) y no nos tenemos, claramente no nos necesitamos, en tu vida no hay espacio para mí y en la actualidad no me veo en eso que es "tu mundo" pero está bien porque gracias a esto entendí que nada es para siempre; sí te extraño y creo que tu también me extrañas a mí, por eso te digo que si algún día me necesitas aquí estaré, como en los viejos tiempo, porque nunca es tarde para un abrazo.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Te extraño y no te conocí.
Te quise y no te tuve.

Mi primer amor

Como si fuese la primera vez en la vida que te veía, todos esos años estudiando juntos parecían nulos, porque fue ese día cuando nos incorporábamos a lo que sería nuestro penúltimo año estudiando juntos, te vi y se activaron las mariposas en  mi estomago, fuiste el primer hombre que lograba eso en mi y sin mentir, creo que sigues siendo el primero, porque más allá de esas impresiones esporádicas que he tenido a lo largo de estos años, eres y seguirás siendo tú el único chico que ha logrado despegar mis pies del suelo durante tanto tiempo. Antes de ti era sólo una adolescente, después de ti era la misma adolescente pero enamorada. Por ti no quería faltar a clases, eso significaba salir de mi casa bajo un "palo de agua" de esos que tumban los rachitos más débiles en los cerros, preferí no ver un clásico Real Madrid vs Barcelona en la comodidad de mi casa para estar en el liceo discutiendo contigo sobre quien era mejor si CR7 o Messi. El descontrol que provocabas en mi hacía que te siguiera y te acosara, en el sentido más inocente, pero es que me encantabas, daba lo que fuese por mirar tus ojos verdes tan solo 5 segundos a el día, por hacer cualquier trabajo contigo, por discutir o reír contigo.

En aquellos tiempos todo lo que tenía que ver contigo me parecía perfecto, lindo y único; estaba enamorada eso se veía a kilómetros de distancia, todos lo notaron porque soy muy obvia y porque ¿quién no se enamoraría de ti?

Dentro de mi inocencia y de mi intuición de mujer, creo que llegaste a sentir algo por mí, me di cuenta porque tus ojos me lo decían, ya no me mirabas como amiga, compartíamos ese brillo especial y nos sentíamos cómodos juntos, aunque fuese sólo en silencio. Recuerdo que en las fiestas nos parábamos a bailar merengue, bachata o salsa lo que saliera, aunque yo no era buena bailarina y tú por aquellos tiempos tenías dos pies izquierdos. Parecía ser perfecto y aunque estaba muy enamorada, yo tenía miedo de que llegáramos ser algo más... Todo era nuevo, a mis 15 años llegaba el primer amor de mi vida, te digo, que sólo con mi mejor amiga compartí todo lo que sentía por ti y es que para mí era algo tan privado y puro que quería cuidarlo y protegerlo de cualquier cosa fuese ajeno a ti y a mí.

No fuimos "nosotros" nunca nos besamos, nunca pasamos de un triste rozar de manos, que en aquel momento para mí fue como tocar un pedacito de cielo,  jamás te confesé directamente lo que sentía por ti y sinceramente no sé si de verdad llegaste a sentir algo por mí, eso que yo sentí no sé si fue producto de lo cegada que estaba por el amor que te tenía, en pocas palabras, no sé si fue un simple espejismo. 


Amigo, todavía me emociono cuando revivo en mi mente esos recuerdos, marcaste mi adolescencia, eres mi primer amor, sin querer queriendo me abriste las puertas a lo nuevo y desconocido... Eres parte de mi historia y serás para siempre parte de mi vida. Gracias.

martes, 24 de noviembre de 2015

Ese chico anónimo

Siempre me pasa lo mismo, por andar de despistada me pierdo de las mejores cosas o de los detalles, lo que cuento a continuación me pasó en mi antiguo trabajo, una librería grande a la que un día de agosto entró un chico que hasta el sol de hoy no sé quién es, pero que ha logrado que desee y rece todas las noches pidiendo que por alguna extraña casualidad la vida nos vuelva a colocar frente a frente.

Faltaba una semana para retirarme, ya todo estaba listo, no aguantaba más madrugar y en la noche llegar tardísimo a mi casa por un sueldo mínimo... Parecía ser un día normal ¡Y LO FUE! hasta aproximadamente las 5 de la tarde. Estoy yo con un jean, camisa negra y mi cabello negro totalmente liso (recién salido de la peluquería) parada en la entrada de la librería, dándole las buenas tardes a todo el que entraba y salía...Y entonces pasó él; no era el hombre más perfecto del mundo, pero para mi en ese momento si lo fue, era alto, delgado, con lentes y cabello liso oscuro, casualmente también llevaba una camisa negra; al verlo pasar me quede en el aire y hasta sentí mariposas, ese chico me gustó y mucho, en un principio lo seguí con la mirada, creo que le gustaba la historia y política pues de ese mueble no salía, se dedicó a mover todos los libros que mis compañeras y yo habíamos arreglado, como quería que notara mi presencia comencé a perseguirlo por toda la tienda,  había mucha gente y no se notaba mucho lo que yo estaba haciendo, en mi mente rogaba para que me hiciera una pregunta pero sólo me miraba y continuaba con sus libros (me imagino que notó que yo lo seguía).

Estaba desesperada, quería saber su nombre y mi hora de salida se acercaba, entonces se me ocurre que la única manera de saber quién era él sería cuando fuese a pagar los 10 libros que llevaba... Me quedo parada frente a la caja, como dije HAY MUCHA GENTE, no me da tiempo de decirle a la chica de la caja que me anote el nombre ese chico, la gerente está a su lado, así que espero pacientemente sin importar la hora... Cuando por fin es su turno de pasar a la caja, una señora llega de la nada y me pide el precio de unos libros, mi plan se descontrola y aunque estoy al lado del chico no logro escuchar su nombre, el voltea y me ve directamente a los ojos en  lo que la gerente me dice "ya son las 6" él no había terminado de pagar, yo voy rápido a buscar mis cosas con la esperanza de salir y verlo por última vez, porque ni en mis sueños me atrevería a pedirle el nombre, salgo y no lo veo por ninguna parte, me siento perdida, mi corazón se parte en dos. Voy el resto de los días a el trabajo con la esperanza de que el vuelva, deseo que algún libro esté malo, una excusa, sólo eso necesitaba, pero nunca volvió. 


Recuerdo que su nombre era un poco corto, no se si Frank o Alex y su apellido era común, vivía en Caracas creo que hacia el este, no logré escuchar bien la dirección, su cédula comenzaba por 22 así que asumo que su edad debe ser 23 aproximadamente... Ese hombre, ocupo mis sueños por varias noches y hasta el sol de hoy lo recuerdo entre la intriga del ¿quién será? y ¿cómo sera? yo desde mi corazón a ese chico anónimo le deseo lo mejor del mundo.