Como si fuese la primera vez en la vida que te veía, todos
esos años estudiando juntos parecían nulos, porque fue ese día cuando nos
incorporábamos a lo que sería nuestro penúltimo año estudiando juntos, te
vi y se activaron las mariposas en mi estomago, fuiste el primer hombre
que lograba eso en mi y sin mentir, creo que sigues siendo el primero, porque
más allá de esas impresiones esporádicas que he tenido
a lo largo de estos años, eres y seguirás siendo tú el único chico que ha
logrado despegar mis pies del suelo durante tanto tiempo. Antes de ti era sólo
una adolescente, después de ti era la misma adolescente pero enamorada. Por ti
no quería faltar a clases, eso significaba salir de mi casa bajo un "palo
de agua" de esos que tumban los rachitos más débiles en los cerros,
preferí no ver un clásico Real Madrid vs Barcelona en la comodidad de mi casa
para estar en el liceo discutiendo contigo sobre quien era mejor si CR7 o
Messi. El descontrol que provocabas en mi hacía que te siguiera y te acosara,
en el sentido más inocente, pero es que me encantabas, daba lo que fuese por
mirar tus ojos verdes tan solo 5 segundos a el día, por hacer cualquier trabajo
contigo, por discutir o reír contigo.
En
aquellos tiempos todo lo que tenía que ver contigo me parecía perfecto, lindo
y único; estaba enamorada eso se veía a kilómetros de distancia, todos lo
notaron porque soy muy obvia y porque ¿quién no se enamoraría de ti?
Dentro de
mi inocencia y de mi intuición de mujer, creo que llegaste a sentir algo por
mí, me di cuenta porque tus ojos me lo decían, ya no me mirabas como amiga,
compartíamos ese brillo especial y nos sentíamos cómodos juntos, aunque fuese
sólo en silencio. Recuerdo que en las fiestas nos parábamos a bailar merengue,
bachata o salsa lo que saliera, aunque yo no era buena bailarina y tú por
aquellos tiempos tenías dos pies izquierdos. Parecía ser perfecto y aunque
estaba muy enamorada, yo tenía miedo de que llegáramos ser algo más... Todo era
nuevo, a mis 15 años llegaba el primer amor de mi vida, te digo, que sólo con
mi mejor amiga compartí todo lo que sentía por ti y es que para mí era algo tan
privado y puro que quería cuidarlo y protegerlo de cualquier cosa fuese ajeno a
ti y a mí.
No fuimos
"nosotros" nunca nos besamos, nunca pasamos de un triste rozar de
manos, que en aquel momento para mí fue como tocar un pedacito de cielo,
jamás te confesé directamente lo que sentía por ti y sinceramente no
sé si de verdad llegaste a sentir algo por mí, eso que yo sentí no
sé si fue producto de lo cegada que estaba por el amor que te tenía, en
pocas palabras, no sé si fue un simple espejismo.
Amigo,
todavía me emociono cuando revivo en mi mente esos recuerdos, marcaste mi
adolescencia, eres mi primer amor, sin querer queriendo me abriste las puertas
a lo nuevo y desconocido... Eres parte de mi historia y serás para siempre
parte de mi vida. Gracias.

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