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martes, 19 de enero de 2016

¿Me volverías a querer?


Quiero decir, ¿me comenzarías a querer?

Mi vida, esta vez prometo sentarme lejos de ti y no acariciar tu suave cabello

Ignoraré tu existencia y no te trataré con privilegios

Esta vez no pelearé, ni te atosigaré con preguntas

Tampoco te recordaré lo bien que me hace sentir el saber que estás cerca de mi

Prometo que en las noches, no te voy a dedicar más lágrimas sobre mi almohada

Ni te voy a soñar más durante el día…

¿Si me porto bien?

Quiero saber entonces ¿me volverías a querer?

Disculpa, ¿me comenzarías a querer?

jueves, 14 de enero de 2016

El Matrimonio

Nunca me ha parecido lógico, la gente habla del matrimonio como una prueba de amor o algo obligatorio,” si amas mucho a alguien te debes casar, si van a tener un hijo cásate, si tienes mucho tiempo con la misma pareja cásate” y esto de verdad no me parece, algunas personas lo hacen porque forma parte de las costumbres, por el cuento de hadas o por su religión, en el catolicismo el matrimonio es el séptimo sacramento, la iglesia no apoya el concubinato porque se desobedece a Dios pero…

¿Realmente vale la pena casarnos?

¿De verdad necesitamos un sello para que “conste” que nos amamos?

Qué logra una pareja gastando millones en una boda a todo dar si el amor se les va a acabar apenas comiencen a convivir juntos, si las personas no se comprometen de corazón el matrimonio no es más que una pérdida de vida o por lo menos así lo veo yo. Cuando les explico a mis amistades mi punto de vista respecto a este tema siempre digo “si Dios de verdad los quiere juntos ya tienen su bendición”, porque una firma en un papel y un par de testigos o padrinos no certifica que esa pareja viva junta y feliz por siempre.

Yo vengo de una familia católica, mis padres ya tienen 30 años juntos y no están casados, yo los siento como una unión exitosa, se respetan, se apoyan, han superado millones de dificultades juntos y han trabajado por tener sus cosas, hace años no se casaron porque no podían, para ellos tener suficiente dinero para comprar la casa donde vivimos hoy era más importante que una boda, ahora después tantos años juntos dicen que no les hace falta casarse y no porque no se quieran, es que no han necesitado unos anillos y unos papeles firmados para ser felices.


Algunos dicen que cuando conoces a tu alma gemela, esa persona que fue hecha para que estuviesen juntos por siempre, lo sabes desde un principio y si esto es así pues comprometámonos a cuidarnos el uno al otro, a estar siempre presente de cuerpo, mente, alma y corazón en los momentos difíciles y cuando la otra persona nos necesite, a respetarnos y a luchar juntos por nuestros sueños y metas, no esperemos a la boda para jurarnos amor eterno.

lunes, 11 de enero de 2016

Un nuevo colegio, un nuevo comienzo...

Un nuevo colegio, un nuevo comienzo, no es fácil, todo lo contrario, es lo más difícil que me pude haber imaginado, pese a que sabía que tarde o temprano me tocaría estar en ese punto, conforme se acercaban los días aquella realidad que veía tan lejana la empezaba a tener más cerca,  encontrar colegio fue un calvario, luche lo que más pude para quedar en el mismo colegio con mi mejor amiga pero fue imposible, las posibilidades se abrieron en otro donde estudiarían muchos con los que yo había estudiado, pero ese colegio era muy pequeño, no me gustaba… Entonces por medio de una vecina conseguí el cupo en este, uno de los más grandes y costosos de la zona, me sentía muy feliz antes de comenzar ahí, pero eso fue ANTES…

Recuerdo que la noche anterior hable con una amiga que también comenzaría en ese colegio para llegar juntas y no sentirme tan sola, no sabía ni siquiera en que sección estaría, sólo le rezaba a Dios para quedar con ella y otros 3 compañeros que también estarían en ese colegio, pero era casi imposible ya que ese colegio tiene 4 secciones. El primer día me arregle el cabello con mis rulos naturales y me puse mi uniforme de educación física, al llegar me sudo todo el cuerpo y sólo tenía ganas de salir corriendo, aquellas personas eran tan diferentes a mis compañeros, sólo quería que las horas pasaran rápido.

Comenzaron a nombrar quienes irían a cada sección y por mi suerte, no quede con mis compañeros, pero todos ellos si quedaron en la misma sección… Así que, yo sola me enfrente a ese nuevo mundo en el que estaría durante dos años. Puedo decir que estar sola, en un salón donde todos se conocen cuando eres una persona tímida no es divertido, que te paren a decir tus datos en voz alta cuando sabes que todos te están observando con lupa y midiendo cada error que puedas tener tampoco es divertido, en mi salón también había otra chica nueva pero ella era muy bonita a diferencia de mi, así que la comenzaron a buscar desde el inicio.

Durante varias semanas sólo esperaba que llegara el recreo para estar con mi amiga, en el salón siempre estaba silenciosa, hacia mis cosas y ya, porque no contaba con nadie, cada día todo empeoraba, recuerdo un día estar sentada en la primera fila justo en el centro del salón cuando unos chicos que estaban por detrás comenzaban a susurrar:

*Qué fea*
*Qué horrible*
*Mírala es feíta*
*Ese cabello es horrible*

En realidad era uno, los otros sólo reían en voz baja, yo justo pensaba “esto era lo que me faltaba".

No lloré, ni los miré, ni les dije nada, pero cuando llegue a mi casa comencé a llorar sobre mi almohada.

Otro día entre al salón de mi amiga y cuando salí los muchachos de allí me comenzaron a decir en todo sarcástico

*Niña que linda eres*

Afortunadamente, soy experta manejando esas situaciones, no les di importancia, caminaba como si nada y ellos poco a poco se fueron aburriendo de molestarme.

No pasaba día en que no extrañara mi antiguo colegio, mis amigos y maestros. En mi nuevo colegio sentía que no encajaba, esas personas eran muy superficiales, groseras, de cierto modo creo que toqué tierra y descubrí otra realidad de la cual era ajena.

En las tardes llamaba a mi mejor amiga y llorábamos siempre, pese a que conforme transcurrían las semanas y meses conocía a algunas personas que me hacían los días más sencillos y un poco divertidos, nada le quitaba lo oscuro que estaban siendo los últimos dos años de estudios para mí, me arrepentí eternamente de no haber elegido aquel colegio pequeño, mis compañeros estaban felices allá y mi mama estuvo un buen tiempo insistiéndome a que lo escogiera, pero yo soy terca y quería estar en un colegio de clase, aunque entendí que era todo lo contrario.


Con una felicidad amarga terminé mi bachillerato, no lo recuerdo ni bien ni mal, sólo OK, tengo 6 maravillosas amigas que me acompañan hoy y mas allá del hecho de que nunca me acostumbré, puedo decir que estudie en un colegio inmenso que tenía piscina y dos canchas de fútbol jajajaja.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Soy un fenomeno

A veces me siento así, creo que vivo bajo la sombra de lo común, no me imaginen como un monstruo, yo soy como una Miss Venezuela, pero sinceramente esa es mi sensación  cada vez que comienzo a conocer a alguien sea hombre o mujer, debido a que todos en la actualidad esperan escuchar las mismas respuestas y cuando vienen conmigo se sorprenden…

-¿Tienes novio?
-No y no he tenido.

En resumidas palabras se quedan en shock, “una mujer de 19 años con estas características debe ser un fenómeno” eso es lo que leo en sus caras de sorpresas, el asunto empeora cuando se enteran que no bebo alcohol ni he tenido sexo, y no, tampoco soy ni pretendo ser una monja. Para mí sería muy fácil decir que si, de esta manera me evitaría dar explicaciones y no tendría que ver esas caras tan feas que ponen, yo podría  tomar alcohol y después pasar horas vomitándolo o hablar sobre temas de los que no tengo ni la menor idea, pero no voy a mentir, esta es mi forma de ser y de existir, así he vivido, contra la corriente y soy feliz.

He rumbiado y me lo he disfrutado, aprendí a superar los prejuicios que tienen o pueden tener los demás sobre mi y créanme cuando digo que años atrás deje de hacer o decir muchas cosas por esto, me he divertido como nadie y me he reído con los mejores amigos que la vida me pudo dar en estos años.

Me enamore de la manera más inocente y es lo más dulce que me ha pasado en mi vida, deseo con muchas ganas volver a sentir algo parecido a aquella ilusión, también he bebido alcohol pero no en exceso, no me gusta mucho y su ausencia  no es limitación de diversión para mí.


No traten de cambiar la forma de vivir de los demás, muchas personas hablan conmigo insinuando que estoy haciendo las cosas mal,  no es así porque es mi forma de vivir, no miren a la gente como si fuesen unos “fenómenos” solo porque no comparte los mismo gustos o costumbres, acostúmbrense a la diversidad y dejen de juzgar, si la otra persona es feliz déjenla tranquila, no sabemos qué puede pasar por su mente o vida, tengamos muy presente que una palabra y un gesto en ocasiones pueden ser muy buenas o muy malas.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Sobre vivir y ser felices

En el mundo en el que vivimos es muy difícil entender que el precio de las cosas, lo material o la belleza física no es lo más importante, sé que es muy agradable tener un carro nuevo o un cuerpo como el de Megan Fox, pero ¿eso lo es todo? Mi firme respuesta es NO y suena a cliché pero es la verdad, una verdad que por estos tiempos es difícil de comprender.

Recuerdo que hace unos pocos años yo no tenía ni celular ni computadora y mis amigas me decían “¿Cómo puedes vivir? Yo estoy sin celular por una semana y me vuelvo loca” Creo que gracias a eso he logrado asimilar un poco más fácil la idea de que unas cuantas cosas no te hacen mejor persona y tampoco te ayudan a vivir más o mejor. He disfrutado con lo poco o mucho que he tenido.

Cuando  era niña y adolescente le reprochaba a mis padres que no me dieran todo lo que mis amigas tenían, a esa edad es difícil de entender ciertas cosas.  Pero años más tarde un episodio en mi vida cambio totalmente mi perspectiva, un familiar muy importante para mí se enfermo, en medio de ese laberinto sin salida en que me vi durante algunos años comencé a valorar las cosas que te hacen una mejor persona, no digo ”gracias a esa enfermedad cambie” porque si pudiera reescribir el pasado eliminaría ese momento, pero  si es cierto que a veces tiene que pasar lo peor para lograr comprender que una simple sonrisa o un abrazo lo es todo, sin importar de quien venga, mantener nuestra mente tranquila , tener fe y esperanza nos ayudaran a vivir mejor.

Una vez la que era mi mejor amiga me dijo “tú te quejas pero por lo menos tienes a tu mamá y a tu papá, los míos o no están o están ocupados” ella lo tenía todo, pero sus padres trabajaban mucho y escasamente le dedicaban algo de tiempo, no digo que no la querían pero para mí eso no es tener una familia, ella estaba sola la mayor parte del tiempo; yo por mi parte no tenía ni la mitad de las cosas que ella tenía, pero mis padres estaban ahí, cada momento, cada pequeño viaje que podíamos hacer lo disfrutábamos al máximo porque no se sabía cuando se pudiera repetir, fui muy afortunada aunque en su momento no lo vi y no tienen idea de cuánto me arrepiento.

No pido que vivan bajo un puente o coman pan todos los días, tampoco que se sienten a rezar esperando que todo caiga del cielo, pido que vivan, porque cuando morimos no nos llevamos nada y los que se quedan aquí nos recordaran por los momentos compartidos o quizás no, porque “hemos estado muy ocupados haciendo dinero” no debemos convertirnos en robots, tampoco hacer cosas esperando la aprobación de medio mundo, debemos hacer lo que nos haga feliz y le traiga tranquilidad a nuestro espíritu.


Demos las GRACIAS por cada cosa, por muy insignificante que parezca ser, trabajemos en ser mejores seres humanos, por nosotros mismos y por el que de momento se encuentre a nuestro lado… Eso me ha hecho feliz y es lo que me hace feliz en este momento.


lunes, 30 de noviembre de 2015

Querida ex-amiga

Hola, he ensayado muchas veces como escribirte una carta, nunca lo hice y nunca lo haré, me conociste muy bien, sabes que tengo un orgullo más grande que yo y que la palabra "disculpa" no es lo primero que salga de mi cuando cometo un error. Claramente nuestra amistad termino por mi culpa, éramos unas niñas y no sabía lo que te decía o hacía, aun así en el fondo de mi corazón asumo mi responsabilidad y espero poder decirte esto algún día, aunque sea sólo con una mirada.

Hoy cuando te veo estas feliz (asumo que eres feliz) tienes nuevas amigas a las que sin duda consideras tus "mejores amigas" ellas te cuidan y hacen reír, y creo que te lo mereces, porque mas allá de la frivolidad que te ha acompañado durante toda la vida, eres una excelente persona, los años que te tuve a mi lado fui afortunada y es que sinceramente eres una buena compañía... Mis recuerdos más sagrados son los de mi infancia y tú vas incluida en todos, recuerdo como las puertas de nuestros hogares estaban abiertas de par en par para cuando lo necesitáramos y nuestras familias nos trataban como si fuésemos una más.

A diario no me dejo de preguntar ¿cómo amaneciste? porque somos humanos y tenemos problemas ¿cómo va tu relación? sé que ese chico de hermosos ojos es tu primer novio, también sé que hace poco terminaron y a los días volvieron ¿lo amas? ¿cómo te sientes con él? por si te lo preguntas, no tengo novio... Cuando éramos niñas dibujábamos y pintábamos mucho, me decías que querías ser diseñadora de moda o de interiores, yo en cambio nunca he tenido muy claro que quiero estudiar, de hecho todavía lo estoy averiguando, pero tú ¿cambiaste de opinión?¿odontología es una opción para ti? ¿tienes algún plan o meta en la vida? 

Y continúo con las preguntas ¿cómo va el matrimonio de tu hermana favorita? ¿cómo están tus sobrinos? ¿cómo está tu familia? veo que tus padres están un poco cambiados, más gordos, probablemente sea resultado de la vida sedentaria que llevan y de la adicción a el cigarrillo que tan difícil se les había hecho superar, les deseo mucha salud.


Te ves hermosa, pero creo que fue un gran error que te pintaras el cabello, si hubiese estado allí te abría insistido en que no lo hicieras y probablemente me hubieses hecho caso, tienes una voz linda, cantas bien y como siempre vas de punta en blanco. Me preocupo por ti porque me preocupo por todos y aunque no dejo de pensar en lo que hubiese pasado si siguiéramos siendo amigas, yo creo firmemente en que todo pasa por algo y es que hoy ambas somos felices (asumo que eres feliz) y no nos tenemos, claramente no nos necesitamos, en tu vida no hay espacio para mí y en la actualidad no me veo en eso que es "tu mundo" pero está bien porque gracias a esto entendí que nada es para siempre; sí te extraño y creo que tu también me extrañas a mí, por eso te digo que si algún día me necesitas aquí estaré, como en los viejos tiempo, porque nunca es tarde para un abrazo.